viernes, 24 de enero de 2014

Rupturas: peli-sofá-manta.




Las rupturas son duras y dolorosas. Por un momento parece que haya llegado el fin de nuestra existencia, incluso el fin del mundo. Dejamos de respirar, de pensar y nuestro mundo de Disney perfecto se rompe en pedazos. Haz una cosa, para un momento. Vuelve a respirar. Ahora vete en busca del chocolate, gominolas más cercanas.  Después de tableta y media aproximadamente te darás cuenta de que el mundo aún gira, no ha llegado el final, que tú aú
n vives, no ha llegado el final de tu existencia, muerde otro bocado…
El mundo por raro que parezca,  sigue girando, con esa persona a tu lado o no. El sueño de una media naranja a mí personalmente me da pánico. Si de verdad que solo existe una media naranja en todo este mundo que gira y gira, lo más probable es que entre tanto movimiento ya se haya hecho zumo.  Así que muerde otro bocado de ese chocolate, que ya otro día lo quemarás. Olvídate de tu media naranja, de tu príncipe azul cabalgando sobre su caballo blanco y demás ñoñerías.  A veces llegamos a  auto convencernos que “esa” persona es la “única” persona en este mundo, la “indispensable”, la que le da sentido a nuestra vida, sin la cual no podemos vivir...en fin…que poco nos queremos ¿no? Pero bueno, echémosle la culpa al momento y a que en ese instante nos encontramos bajo lo que yo denomino “síndrome de empache del amor”.  Y es que  el mundo que nos rodea nos empacha de amor.  Canciones y películas en las que uno dice morirse por el otro, finales felices donde comen perdices, etc. Hollywood nos vende historias de amor por todas partes, ya sean románticas, de acción, incluso en las películas de zombis los protas acaban siendo el amor perfecto, (si es que hay tiempo para todo), y es que llega el momento en el que confundimos realidad con ficción. Facebook, twitter, etc nos empachan con amor, miles de pins con mensajes como “sin ti me muero”, “sin ti no soy nada” “te quiero más que a mi vida” (esta última tiene más de 15.000 fans…patético).  Parece ser que la frustración y el dolor están de moda y hay que difundirla por todos los medios posibles. Pero no te preocupes, el “empache de amor” tiene antídoto: Quererte a ti mism@.  
En mi película, yo soy la prota, los demás son personajes secundarios que entran y salen  dependiendo de la escena. 





Cuando te haya empezado a hacer efecto el antídoto del “empache de amor” que tanto se difunde por ahí , te darás cuenta que esa persona, la mejor del mundo mundial, no era lo único en el universo.
En un momento de ruptura no hay mejor compañía que tus amigas/os que se encargarán en hacerte sentir mejor  diciéndote lo poco compatibles que sois,  lo cabrón/a  que fue y demás cosas que hacen amigas por amigas. El siguiente paso será que te querrán llevar de copas. ERROR! Pisa el freno! Date media vuelta, pilla un pack de palomitas, vete a casa y ponte algo estilo  Sex and the city. Y Aunque ellas te digan que  las penas se ahogan el alcohol, que un clavo quita otro clavo, que celebres tu soltería… se realista ¿Qué conseguirías con una noche de copas? Lo más probable que andes buscando a ésa persona en cada cara con la que te cruces,  seguido por el momento de “me he olvidado de ti y me encanta estar soltera, tras unos meneos y tambalearte por media discoteca rebuscarás entre el bolso en busca del móvil para mirar su última conexión (a pesar de haberle jurado a tus amigas que habías eliminado su número), te seguirás meneando y tambaleando y viéndole en cada cara con la que te cruzas, luego te irás a escondidas al baño para escribirle un largo mensaje diciéndole lo mucho que le odias, que te estás olvidando de él, etc para despedirte con un “te quiero” , mensaje que enviaras y te arrepentirás, quizás no esa noche, pero si al día siguiente . (Espero que inventen pronto un smarphone inteligente de verdad, que se bloquee en este tipo de situaciones extremas con un aviso de “yo si tu no mandaría esto, vuelve a intentarlo en otro momento”). Y si después de tanto meneo y tambaleo por la discoteca encima tu mente desvaría y acabas con ese simpático que empezó a ser guapo tras tu quinta copa ya tienes una de esas historias que jamás le contarás a tus nietos. Así que seamos realistas. Un clavo no se quita con otro clavo, si acaso aquellos clavitos pequeñitos, de esos que apenas se notan. Pero cuando es un clavo de verdad, cuesta quitarlo incluso con unos alicates de la Nasa.
Así que mejor quédate en casa, que fiestas habrán de sobra.  Pilla peli-manta-sofá (nada de pelis romanticonas que no queremos acabar entre un charcón de lagrimones) y mañana será otro día.



 No hay nada mejor después de una ruptura que volver a encontrarse a uno mismo, volver a mimarse uno mismo y a quererse uno mismo. No hay persona más importante en tu vida que tú. 

lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Propósitos para el año nuevo? Momentos...





Hace ya mucho que no escribo, bueno, mentira, nunca he dejado de escribir, simplemente he dejado de publicar y es que cuando lees y relees una y otra vez lo que has escrito, a veces te das cuentas que es una completa estupidez, y que nadie a parte de ti misma entendería semejando desvarío mental que has llegado a plasmar en un documento Word. En fin, cosas que nos pasan a todos supongo. Pero estamos ya finalizando el año, un año que todos habremos vivido de nuestra propia forma singular, alocada, o como lo queramos llamar. Un año lleno de aventuras que dejamos atrás para prepararnos para las que están por llegar.
Yo soy una mente positiva, solo me quedo con los bueno, lo demás ya no me interesa, ni a mi, ni al disco duro de mi cerebro que preferimos  rellenar el espacio con recuerdos fantásticos, nuevos sueños y expectativas futuras. ¿Con qué me quedo del 2013? Con muchísimas cosas, un año fascinante, lleno de aventuras, progresos, amistades, amor, sonrisas, risas…un año como los que me gustan a mi, que no tengas que mirar atrás pensando en “y si….” . Claro que hay cosas que ahora  haría diferentes, pero eso es la vida, aprender de errores, tropezarte una y otra vez con la misma piedra hasta que al fin uno de esos golpes es suficientemente fuerte para reorganizar  las neuronas de tu cerebro para que decidan cambiar de actitud. ¿Propuestas para el 2014? Más bien pocas. No quiero planear nada, las mejores aventuras son las que no se planean. Tampoco quiero ser de esas personas que se prometen a sí mismas y al mundo entero cosas que probablemente no van a cumplir. ¿Qué iba a poner en mi lista? Que a partir del 2014 me levantaré todos los días puntualmente para no tener que ir corriendo a la ducha, confundir la laca con el desodorante, el jabón con la pasta de diente, el azúcar con la sal ; Que nunca más voy a dejar que mi pobre coche (Se llama Fernandito Alonso por cierto) llegue a tal punto de reserva que tenga que rogarle al destino que me aguante los últimos 100m hasta la próxima gasolinera; Que voy a pasarme a la alimentación sana y procurar tener siempre la nevera llena; Que voy a moderar la cafeína que entra en mi cuerpo (hasta a mí me da risa jaja)…podría seguir, si cosas no me faltarían, pero ¿A quién intentaría engañar? Supongo que va conmigo, vivir al límite. ¿Viviría mejor con una vida más organizada? Claro que si ¿Por qué no lo hago entonces? Pues porque como ya he dicho antes, tropiezo,  tropiezo y vuelvo a tropezar  y a veces a las neuronas les cuesta reaccionar, o quizás lo hagan por pura diversión, quién sabe. Claro está que será muy difícil cambiar, ¿mejorar? Ese si puede ser un propósito para el año nuevo. Siempre se puede mejorar, en todos los sentidos, y es algo que nunca debamos de dejar de hacer. Mejorar con la familia, con los amigos, en el trabajo, el amor, con la sociedad... y sobre todo, mejorar con nosotros mismos.

Estas son las fechas de fiestas, familia, amigos y por ello quiero hacer mención especial a una entrada que he leído esta mañana y que me parece muy acertada para estas fechas. Como siempre “Café Desvelado” me enamora con sus publicaciones. En su última publicación nos recomiendan que en vez de regalos, pidamos momentos:

Pide reencuentros y cafés con personas que ya empezabas a echar de menos. Pide una tarde inesperada, con un par de copas de vino, la mejor compañía y Sinatra sonando de fondo con Have Yourself A Merry Little Christmas. Pide encontrar a alguien que te haga querer ser mejor persona(...)”

“Pide momento peli-sofá-manta-chimenea para las tardes de frío invernal. Pide dibujar sonrisas a la gente que vive otro tipo de postal navideña… Hombres invisibles que necesitan una dosis de humanidad y caridad más que nunca. Pide por ti, porque también te lo mereces y para que por lo menos uno, de los mil deseos que tienes, se haga realidad (…)”

Y es que esta claro que no hay mejor regalo que unos momentos inolvidables. Así que les deseo a todos una felices fiestas, un próspero año nuevo y un millón de momentos para recordar.


                                                                     Feliz 2014



*Citas del Blog "Café desvelado"